Si pertenecés a ese mundo
estás en problemas. Esta época tiene en su mayoría a quienes se recuestan en
vos para salir adelante. Todo tu esfuerzo se multiplica por el descanso cómodo
de los demás. Una tarea en equipo termina resultando tu propio y único trabajo,
el resto del grupo estará ahí solo para señalarte los errores que pudiste haber
cometido en tu afán de perfección. Su fría mirada rectora será tu espada de
Damocles. No solamente tuviste que esforzarte para llevar a cabo un final
exitoso sino que además deberás soportar la mirada acusadora de quienes no
habiendo hecho casi nada se llevarán el crédito por el resultado. Si podés ver
con claridad , luego de haber sufrido estos imponderables, cuál es el camino a
seguir, habrás conseguido liberarte del yugo tirano de la autoexigencia y
sentirás el aire limpio y puro de la responsabilidad limitada. Tu empeño
termina donde comienza el de los otros.
Cuanta razón tiene querida amiga.
ResponderEliminarAbrazos.
Parte de la realidad, un abrazo Conchi!
EliminarOcurre mucho eso. Un beso
ResponderEliminarHay que ir más liviano por la vida, un abrazo Susana!
EliminarMuy cierto a veces uno se exige mucho y no se perdona. te mando un beso.
ResponderEliminarMochilas que hay que dejar, un abrazo Judit!
EliminarBastante frecuente lo que comentas, María Cristina. Como dice el dicho: das la mano y se van hasta el codo.
ResponderEliminarAbrazos
Se recuestan en el gran responsable, gracias Cecilia, un abrazo!
EliminarTu texto, María Cristina, es como un espejo que no acusa, sino que revela con ternura. Esa espada de Damocles que describes (la mirada fría de quienes descansan en el esfuerzo ajeno), me recordó cuántas veces la excelencia se convierte en condena. Gracias por nombrar lo innombrable: el cansancio de sostenerlo todo mientras otros se acomodan en la sombra. Pero también por abrir una puerta luminosa hacia la “responsabilidad limitada”, esa frontera donde el empeño propio no se disuelve, sino que se dignifica al reconocer el lugar del otro. Tu palabra no solo denuncia, también libera.
ResponderEliminarUn abrazo agradecido.
Gracias Enrique, tu mirada es profunda y alentadora, un abrazo!
EliminarEs admirable tu capacidad para no dejar un solo comentario sin respuesta. Gracias con un fuerte abrazo
EliminarEs que siempre debo agradecer, Enrique, gracias a vos por estar ahí, otro abrazo!
EliminarTanta exigencia y responsabilidad que a veces deberíamos dejar a otros... un beso.
ResponderEliminarEs así Hanna, lo más saludable, un abrazo!
EliminarTu texto es precioso, MªCristina. Capta la realidad de estos tiempos tan extraños en los que vivimos.
ResponderEliminarUn cariñoso saludo.
Muchas gracias, Albino, un abrazo!
EliminarUn gran gran texto, me encanta como escribes, preciosa.
ResponderEliminarEs más frecuente de lo que muchos creen.
Un beso.
Gracias Maricarmen, es así, gracias, un abrazote!
EliminarProfunda reflexión, amiga Cristina. Y certera en ciertas ocasiones... Y en actividades muy "cercanas" en otras.
ResponderEliminarAbrazos.
Seguro que sí, Ernesto, gracias, un abrazo!
EliminarLa autoexigencia esta bien, pero sin excesos.
ResponderEliminarUn abrazo.
No hay que exagerar, gracias Matías, un abrazo!
EliminarUn mundo vacío, loco y sin vida realmente. Pasamos años buscando perfección, corriendo, exigiendo para que al final todos seamos sepultados en la misma tierra...
ResponderEliminarBlog de Bea- recomendaciones, animes, juegos & más!.
Han descubierto que un objeto del tamaño de la luna gira alrededor de la tierra al mismo tiempo que ésta, no sea cosa que de ahí venga toda la locura, un abrazo Beatriz!
EliminarEs verdad. Reconocer que el mundo puede girar perfectamente sin nosotros, es una gran liberación
ResponderEliminarPaz
Isaac
Muy bien interpretado Isaac, gracias, un abrazo!
EliminarSe propicia una situación muy injusta, porque los demás se atienen a la persona que más rinde resultados y el trabajo en equipo es nulo.
ResponderEliminarUn gran abrazo.
Y es muy común que suceda, por eso hay que cuidarse, gracias Sara, un abrazote!
EliminarHola María Cristina.
ResponderEliminarTodos los días son así. Vivimos en un mundo de muchas exigencias y responsabilidades. A veces nosotros mismos somos los culpables por imponernos más de lo que la manga puede tirar.
Me ha gustado tu reflexión. Excelente.
Buena semana.
Un abrazo.
Mónica
Hola Mónica! Es así, debemos cuidarnos, un abrazo!
EliminarTe deseo una buena semana. Te mando un beso.
ResponderEliminarGracias Judit, un abrazo!
EliminarTE HECHO DE MENOS. VOY A CONTARTE COMO VOY, PUES BIEN, NO ESTOY CURADA DEL TODO, ME ESTAN INYECTANDO EN EL OJO IZQUIERDO. ME HA DICHO LA DOCTORA QUE NO VERE CON ESTE OJO COMO VEIA...DENTRO DE TRES MESES, ME OPERARAN DEL DERECHO, ESPERO QUE ESTE SALGA BIEN, HASTA ESE MOMENTO SEGIRAN CON LOS PINCHOTAZOS . TE TENDRE LA CORRIENTE. UN ABRAZOTE.
ResponderEliminarAy Ma de los Angeles! Ya me imaginaba que el ojito tenía problemas ya que no publicabas, pero el tratamiento seguro lo va a mejorar, y esperemos que el otro no de tanto trabajo, un abrazote grande para vos y tu querido hijo!
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