lunes, 2 de noviembre de 2026

MI OASIS

 

                                            

  Hola, ¿cómo estás Negrita? Te veo bien, después de tomar la decisión de quedarte sola. Él te pidió el divorcio pasados los cuarenta y dos años de casados. Vos accediste, al fin y al cabo ya era notorio que había encontrado dónde refugiarse y lo querías lo suficiente para dejarlo volar. Al tiempo se quedó solo y luego murió. Ahora sos divorciada y viuda, una alegre, no de las que van revoleando la carterita, sino por tu carácter, como Olaf, el muñeco de nieve que ama el verano. Tengo una definición: “Aries, un alma infantil que desconoce las complejidades del alma adulta.” ¿Y tus sueños? Ah, eso es otra cosa, te conformaste con acariciarlos, pusiste prioridades. Y para nada estás arrepentida. Tu familia es el bien más preciado. Algunos piensan que debés rehacer tu vida, formar una nueva pareja, pero como el santiagüeño cuando le preguntan si conoce la lluvia, decís, “yo ya he visto”. Tu soledad elegida la llevás muy bien, también disfrutás de las visitas o salidas. Hace algunos años te sorprendió tu imagen en una fotografía. ¿Dónde estaba la chica sexy? Había desaparecido, y en su lugar habitaba una mujer madura acercándose a la vejez. El cambio fue abrupto, te costó acostumbrarte. Pero la vida te trató bien, tuviste muchas compensaciones ante algunas faltas. Y la tercera edad te encuentra en paz y armonía. Bueno, creo que estamos a mano vos y yo, como en “Joe Black”, te llevarás “un lindo retrato” cuando llegue la hora, te abrazo fuerte, ¡voy a estar cerquita!

        

sábado, 10 de octubre de 2026

OSCURAS DISONANCIAS

 

                        

 

                  La historia del mundo, ayer y hoy, en los cinco continentes. ¿Cómo podremos decir “todo tiempo pasado fue mejor” si siempre hubo y habrá guerra y paz, amor y odio, construcción y destrucción. Tal vez podremos elegir qué página del libro de la vida mirar, de lo contrario sólo encontraremos oscuras disonancias.

martes, 29 de septiembre de 2026

¿ANATEMA?

 

                                   

 

                  Cuando aún éramos cinco los que habitábamos el departamento colgaba la ropa en la terraza del edificio. Un día, al ir a retirarla, noté que faltaba una sábana ajustable. Encendida por el enojo bajé corriendo, tomé un papel y escribí con grandes letras, “Ojalá la sábana que me robaste te sirva de mortaja para vos y toda tu familia” Y lo firmé. Colgué con un broche el cartel en el mismo lugar. Al día siguiente me llama la encargada, alguien había dejado en su puerta, muy bien dobladita, la sábana.

lunes, 14 de septiembre de 2026

ODISEA PORTEÑA

 

                               

 

                     De camino a la zona comercial para las compras mensuales de rutina, lo veo siempre en la misma esquina.

                      Una mañana salí más temprano que de costumbre, él estaba de espaldas y de pie acomodando sus cosas. Giró justo para verme, no dijo una palabra.

                       De vuelta lo encontré ya instalado, una ayudita por favor, dijo automáticamente, casi sin mirarlo le contesté, ya nos conocemos, él, sorprendido, se acomodó en la silla de ruedas masticando su fracaso y preparándose para la próxima víctima.

 

martes, 25 de agosto de 2026

CRÓNICA DE UN FUTURO IMPENSABLE

 

                  

 

Buen día, ¿cómo amaneciste?

 Acá andamos, la soledad no es buena, ¿a vos no te afecta?

No hay otra, parece que somos las únicas, ¿no querés venir a vivir conmigo? Podemos intentar una sana convivencia.

Lástima que ya no estamos en condiciones de procrear, pero al menos compartiremos el futuro hasta que Dios quiera.

Y así, las dos ancianas cucarachas se acompañaron en ese final que arrasó el mundo.

 

miércoles, 5 de agosto de 2026

LAS TRAMPAS DE LA MEMORIA

 

           Recuerdo que me enamoré por primera vez a los ocho.

           Recuerdo haberme vuelto a enamorar a los trece.

            Recuerdo volver a despertar al amor a los dieciocho.

            Recuerdo una nueva ilusión de amor a los veinte.

             En realidad

              creo que una sola de todas esas veces

             me enamoré.

              Y fue para siempre.

jueves, 25 de junio de 2026

EL FIN DE LAS MOSQUITAS MUERTAS

 

                    

 

Estábamos con mi amiga Irene departiendo alegremente mientras degustábamos un rico café con leche y medialunas, cuando dos impertinentes mosquitas comenzaron a rondarnos, las manos hacían de interminables abanicos, pero ellas volvían una y otra vez. Mi amiga me dice, voy a ir al toilette, se va y veo que las mosquitas están dentro de una de las tazas vacías, pero con la espuma alrededor. Muy lentamente coloco el plato de la otra taza por encima y ahí lo dejo. Al rato le digo a Irene, cometí asesinato a conciencia. Ella me mira espantada, levanto el platito y ahí están muy quietecitas ya las dos mosquitas.