El
muchacho se detuvo en la esquina céntrica, con su cámara comenzó a filmar los diversos
edificios históricos que lo rodeaban, apoyado en la moto que estaba estacionada.
No pudo ver a la pareja que entraba a uno de los bancos. Tampoco los vio salir
con portafolios que no habían llevado al ingresar. Pero estuvo atento a subirse
a la moto, levantar a la chica en el aire, arrebatándole el maletín que llevaba
el hombre a su lado y salir raudos por la avenida con destino desconocido.
Un robo discreto. Un beso
ResponderEliminarSin un tiro! Un abrazo Susana!
EliminarA eso se llama estar en misa y repicando
ResponderEliminarUn trabajo fino, un abrazote Tracy!
EliminarUn trabajo perfecto, falta describir la situación del acompañante, compuesto y sin novia.
ResponderEliminarUn abrazo.
Y sin dinero jajaja, un abrazo Matías!
EliminarHay tantos modos de robar que nos van a faltar víctimas. Un abrazuco
ResponderEliminarEste fue delicado, un abrazo Ester!
EliminarVio ina oportunidad de oro. :)
ResponderEliminarUn abrazo!
No estaba tan distraído no? Un abrazo Alfred!
EliminarMuy bueno ese resumen, María Cristina...y muy rápido ese robo, digno de verlo a cámara lenta, porque fue visto y no visto...
ResponderEliminarMi abrazo entrañable y admirado y feliz martes.
Gracias Ma. Jesús, un abrazo!
EliminarQué título tan irónico. El único distraído aquí fui yo, que no vi venir el final.
ResponderEliminarjajaja, qué bueno, un abrazo Angelo!
Eliminarmaría cristina, qué bien manejas el giro final en este relato tan breve y tan visual. El muchacho parece distraído, pero en realidad está leyendo la escena con una precisión que nadie más tiene, y eso convierte el robo en un movimiento casi coreográfico.
ResponderEliminarLa ironía del título funciona de maravilla: el único distraído es quien no ve venir lo que está pasando delante de sus ojos.
Un fuerte abrazo, maría cristina.
Sí Enrique el único distraído resulta el lector, gracias, un abrazo!
EliminarMuy buen micro relato, pero no me resulta desconocido, aquí en mi país esa clase de robo, lamentablemente, es muy común.
ResponderEliminarUn abrazo.
En nuestro país, Valdo, tal cual, un abrazo!
EliminarClaro amiga, cierto que somos de por acá.
EliminarOtro abrazo.
Algo no esperado, pero bien planeado.
ResponderEliminarSaludos
Hola Maru, gracias, un abrazo!
EliminarHola María Cristina. Una estrategia más para aprender ha robar a los que se dedican a ello.
ResponderEliminarUn abrazo.
Mónica.
Las malas lecciones, Mónica, un abrazo!
EliminarFingía que no estaba atento a la pareja, qué listo.
ResponderEliminarUn abrazo.
Los delincuentes van más rápido que el resto, un abrazote Sara!
EliminarMaría Cristina, la parra de mi poema la sembró mi padre hace muchos años y en primavera lo recuerdo. La última estrofa es para todos vosotros, amiga.
ResponderEliminarUn poema conmovedor el tuyo, Ma.Jesús, recordarlo con la parra que te deja tantos sentimientos, y gracias por tu dedicatoria a quienes te leemos! Un abrazo!
EliminarAstuto muchacho el de la camara
ResponderEliminarPaz
Isaac
La excusa para el atraco! Un abrazo Isaac!
EliminarAsí suelen suceder los atracos cuando se anda por la vida distraído. Un micro relato sorprendente, Ja.. Un abrazo
ResponderEliminarGracias Gil, no era él el distraído, un abrazo!
EliminarQue bueno y con un inesperado final
ResponderEliminarGracias Chelo, un abrazo!
EliminarToda a segurança é pouca, pelo que tudo pode acontecer.
ResponderEliminarAbraço de amizade.
Juvenal Nunes
Los pícaros no tienen nacionalidad, Juvenal, un abrazo!
EliminarParece una escena cinematográfica, pero es sin duda algo que está pasando casi a diario en algunas zonas, donde la gente camina tan apaciblemente como confiada.
ResponderEliminarUn abrazo.
Y hay que agradecer salir ileso, gracias Francisco, un abrazo!
EliminarTal parece que todo estaba friamente calculado :))
ResponderEliminarAbrazos
"No contaban con mi astucia" diría el Chapulín Colorado! Un abrazo Cecilia!
EliminarHola, mariacristina.
ResponderEliminarAlgo inesperado, pero a la vez cotidiano (por desgracia)
Un beso y buen día.
Tal cual Marisa, gracias, un abrazo!
EliminarParece que estuvieran de acuerdo la chica y el de la moto.
ResponderEliminarAbrazos.
Muy bien Conchi! Estaba pensando que me había faltado una pista para que lo vieran, así que felicitaciones! Un abrazo!
EliminarSe confabularon para sacarle la plata al muchacho. Queda a juego del lector juzgar quien es inocente en todo esto y uien es el ladron. Que tengas buen sabado
ResponderEliminarBien pensado, Gustavo! Gracias, un abrazo!
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