Estábamos con mi amiga Irene departiendo alegremente
mientras degustábamos un rico café con leche y medialunas, cuando dos impertinentes
mosquitas comenzaron a rondarnos, las manos hacían de interminables abanicos,
pero ellas volvían una y otra vez. Mi amiga me dice, voy a ir al toilette, se
va y veo que las mosquitas están dentro de una de las tazas vacías, pero con
la espuma alrededor. Muy lentamente coloco el plato de la otra taza por encima
y ahí lo dejo. Al rato le digo a Irene, cometí asesinato a conciencia. Ella me
mira espantada, levanto el platito y ahí están muy quietecitas ya las dos
mosquitas.
Me has recordado una comida de verano en una terraza en la que llegó un momento en que hablábamos más de las moscas que de la comida. Hay bichos tan pequeños que tienen un talento especial para sacar de quicio a cualquiera. Un abrazo.
ResponderEliminarEn verano es un problema comer al aire libre, es verdad, un abrazo Angelo!
EliminarSi, las moscas son muy entrometidas, quieren ser protagonistas en comidas y conversaciones, asi que el "asesinato a conciencia"fue lo mejor, que pudiste hacer para mandarlas al limbo, M.Cristina...Sentido del humor e ironía en tu post.
ResponderEliminarMi abrazo entrañable y agradecido por tu fidelidad y cercanía.
Ese delito quedará impune! Gracias Ma.Jesús, un abrazo!
EliminarAquí mosquita muerta es una mujer que parece inofensiva pero no lo es. Un beso
ResponderEliminarPor acá también, Susana, pero matarla sería un problema, jajaja, un abrazo!
EliminarEs que se ponen tan pesadas....
ResponderEliminarY eso que son livianitas jajaja, un abrazote Tracy!
EliminarUy por lo menos mataste las mosquitas. Te mando un beso.
ResponderEliminarUn crimen justo, un abrazo Judit!
EliminarUna forma de solucionar molestias..
ResponderEliminarUn abrazo.
Drástico, Matías, un abrazo!
EliminarQuien viste y calza, o sea, servidor, con un periódico doblado en la mano no deja mosca viva!!
ResponderEliminarTal cual el personaje del cuento: El Sastrecillo Valiente. Quien de un solo golpe mató 7 moscas. :)))))
Abrazos, Cristina.
Siiiiii recuerdo ese cuento jajaja, un abrazo Ernesto!
EliminarCocí a alguien que me dijo: "Si supiera que comiendome una ensalada de moscas, se acababn todas, me la comería"
ResponderEliminarEra matarife del matadero municipal y me imagino el sufrimiento en verano.
Abrazos.
Un trabajo insalubre sin dudas, un abrazo Juan!
EliminarSon molestas y cochinas, yo tambien lo hubiera hecho, tuviste una idea genial y tu modo de contarlo insuperable, querida escritora. Abrazos
ResponderEliminarGracias Ester, pero escritora me queda grande, un abrazo!
EliminarJa, ja...me encanta la forma tan delicada que tienes de narrar " tu asesinato" un abrazo .
ResponderEliminarAh sí! Fue con toda delicadeza, gracias Chelo, un abrazo!
EliminarHola Mª Cristina, que asco me dan, en cuanto entra alguna en casa ya voy detras de ella, hago lo mismo somos ¨asesinas¨jeje, esta gracioso el relato:)
ResponderEliminarBesos.
Gracias Píli, no invitadas e indeseables! Un abrazo!
EliminarJajaja, genial narración mi querida María Cristina.
ResponderEliminarOye, mil gracias!!! por todos los años que llevamos tan cerca, en este mundo y por estar ayer.
¡Te quiero!
Un abrazo muy grande.
Que festejemos otros muchos años más de amistad y cariño Sara! Un abrazote!
EliminarMaría Cristina, contás una escena mínima con tu ironía habitual: dos amigas conversando entre café con leche y medialunas, interrumpidas por un par de mosquitas insistentes. Cuando Irene se ausenta, descubrís a las intrusas dentro de la taza vacía y, con una calma casi ceremoniosa, las atrapás bajo un platito. Al volver tu amiga, confesás el “asesinato a conciencia” y mostrás las dos mosquitas ya inmóviles. Un relato breve, cotidiano y travieso, contado con tu gracia inconfundible.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo, María Cristina.
Gracias Enrique! Me conmueve mucho tu esfuerzo para visitarnos y darnos tus devoluciones con tanta amabilidad siempre, un abrazo!
EliminarMuy gracioso y algo irónico. Tiene todos los condimentos de lo que no debemos perder, la picardía juvenil.
ResponderEliminarUn abrazo.
El espíritu está, gracias Valdo, un abrazo!
EliminarMaría Cristina. Este momento vivido con tu amiga Irene y un rico café ha sido estupendo el único inconveniente ha sido la pesadilla de los dos mosquitos.
ResponderEliminarMe recuerda a todos los veranos. Cuando llegan las altas temperaturas todos los insectos buscan la sombra. Y se meten por las ventanas de las casas. Las moscas, los mosquitos y las avispas son una auténtica pesadilla. Feliz fin de semana. Un abrazo enorme. Mónica.
Es así Mónica, han inventado una paleta como de tenis más pequeña con un dispositivo que las electrocuta, eso sí es asesinato impune un abrazo!
EliminarLo considero una magnífica obra de piedad para con vosotras mismas. Un abrazo!
ResponderEliminarYa sos mi abogado defensor, Alfred, un abrazo!
EliminarAs moscas não se fazem convidadas para incomodar as pessoas.
ResponderEliminarBom fim de semana.
Abraço de amizade.
Juvenal Nunes
Totalmente de acuerdo, Juvenal, un abrazo!
EliminarDos menos en el universo universal, gracias! Un abrazo María Cristina.
ResponderEliminarPor nada caballero! Un abrazo Gil!
Eliminarjajajajajajajajjajajaja, a sangre fría y de manera premeditada
ResponderEliminarUn abrazo
Isaac
Una fría asesina! Un abrazo Isaac!
EliminarWhat a fun little story! It's funny how those persistent flies seemed impossible to chase away until they found the empty cup. Everyday moments like this often make the best memories. Thanks for sharing!
ResponderEliminarMuchas gracias!
EliminarSon cosas que pasan. Yo con las cucarachas ya he cometido una masacre entonces. Casi todo los días cuando llego en la cocina encuetro alguna. Un día tenía una ornalla prendida, con una pinza tomé a una la deposité en el fuego jaja. Bien quietita se quedo.
ResponderEliminarQue tengas lindo domingo
Ah bueno, no soy la única asesina por estos lares, por acá desaparecieron porque conseguimos un buen desinfectador, tiene un gel mágico, un abrazo Gustavo!
EliminarVengo a visitarte y dejarte mi cariño y mi abrazo, María Cristina...Espero que estés bien, tan sólo ocupada o descansando...No te he visto y me preocupa, porque eres una persona muy fiel...De todas formas te dejo mi ánimo, cuídate mucho y espero verte pronto por todos los blogs...
ResponderEliminarHola Ma.Jesús, estuve de mini vacaciones por fin de semana largo en casa de mi hija y me desconecté de todo o casi todo, tenemos el mundial! Gracias por preocuparte, un abrazo!
EliminarTe saludo siempre con cariño
ResponderEliminarPaz
Isaac
Gracias Isaac, un abrazo grande!
EliminarTe deseo una buena semana. Te mando un beso.
ResponderEliminarGracias Judit, un abrazo y buena semana también!
EliminarWhat a brilliantly told little story! 😄 It starts off light and funny, then takes such an unexpected turn. I could almost picture the whole scene unfolding in the café. Poor little flies, but I have to admit the ending made me smile!
ResponderEliminarMuchas gracias!
EliminarMaría Cristina, esta tarde veremos el partido y cruzaremos los dedos para que gane Argentina...y el domingo, 19, veremos la final entre Argentina y España, que será muy emocionante, amiga.
ResponderEliminarMi abrazo entrañable y feliz semana, amiga.
Sí Ma.Jesús, fue sufrido pero lo logramos y les dije a mi familia y conocidos que con mis amigos de España cantaremos los himnos y que el que gane será buen ganador, llegar a la final es un logro, un abrazo grande!
EliminarP.D. Alguien me dijo que el de ustedes no tiene letra, no importa entonaremos la melodía!
EliminarUn cariñoso saludo mi amiga
ResponderEliminarIsaac
Un gran abrazo Isaac!
EliminarNada más desagradable que comer espantando moscas, y las mosquitas muertas son las peores.
ResponderEliminarSaludos
Las dos Maru, tal cual, un abrazo!
EliminarTe mando un beso.
ResponderEliminarUn abrazo Judit!
EliminarJajaja, Maria Cristina, me encanta tu ingenio!
ResponderEliminarFuerte abrazo!
Hola Cecilia, gracias, un abrazo>!
EliminarHoy, el valor reside en la frente en alto y en la palabra directa, proscribiendo para siempre el mito de la mosquita muerta al rincón de las estrategias obsoletas...
ResponderEliminarMuy bien dicho, Eros, gracias!
EliminarHola Cristina. No entiendo el comentario que me dejaste.
ResponderEliminar¿Jesús Quintero? ¿Homenaje?
Te pido disculpas, Albino, es que no me di cuenta de que eras vos el homenajeado allí! Y como vi un gran parecido a ese periodista creí que era él. Un abrazo!
EliminarYa es hora de que escribas
ResponderEliminarPaz
Isaac
Es cierto Isaac, un abrazo!
EliminarYa volvi. Te mando un beso y gracias por tu cariño.
ResponderEliminarGracias a vos por tu consecuencia, Judit, un abrazo!
EliminarPara ti siempre mi cariño
ResponderEliminarIsaac
Gracias Isaac, y es recíproco a la distancia, un abrazo!
Eliminar¡Hola! Es que son realmente pesadas. Un abrazo ❤️
ResponderEliminarVeloces para escapar! Un abrazo Carolina!
Eliminar