En uno de los primeros días de
mi afección, mi hija, muy preocupada, charlaba conmigo de cómo me veía
últimamente, planteaba que yo estaba muy
apática, o algo así, como si no me importara mucho el devenir de mi propia
vida. Recuerdo que me dijo una frase, “es como si no te importara morir mañana”
y agregó, ¿no querés ver cómo crece tu nieta? Me sentí vulnerable, dudé en mi
respuesta, pero luego de un instante sentí que el tema no era ese, sino que al
convivir diariamente con ella y estar al tanto de su múltiples planes, me había
agobiado. Es que yo necesito en estos momentos fluir, y ella es una constante
corriente que avanza y mira hacia el futuro con grandes planes. Escucharla y
cansarme es todo uno. Quizás esa sea la razón de mi descanso obligado, como
conscientemente no podía alejarme, el cuerpo hizo su trabajo y determinó por su
cuenta. Y si bien siento el no poder auxiliarla en este casi mes de mi
dolencia, ha sido necesario por alguna razón el alejamiento para poder
reflexionar y separar mi día a día de sus grandes planes, saber que siempre voy
a estar para ayudarla dentro de mis posibilidades, sin necesidad de
involucrarme en su velocidad excesiva para mí. Las grandes soluciones no
siempre están en los extremos, sino en un intermedio saludable.
Cada persona lleva su ritmo y se aferra a sus propias necesidades, está claro que tus necesidades no son las mismas que la de tu hija. Y quizás sea eso lo que ella necesite entender.
ResponderEliminarBesitos Cris.
Una vez analizado, como has hecho, tu cuerpo lo va a agradecer y responderá de la mejor forma al tratamiento de hoy para que te reestablezcas.
ResponderEliminarYo sé que sí... estaré contigo allí en alma y corazón.
Abrazo.
Mi querida María Cristina, como dice el refrán, "Los años no pasan en balde" Cuídate mucho, sigue con tu bastón y descansa cuanto puedas, hay momentos en que no podemos seguir a los jóvenes, aunque sean nuestros hijos.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
La juventud tiene un empuje que las madres no podemos seguir, nuestros hijos creen que somos imbatibles. Espero que tu hija lo comprenda y tú goces de más sosiego María Cristina. Cuídate guapa.
ResponderEliminarBesos.
Con los años el andar se va modificando
ResponderEliminarEso es lo que debemos compartir con los hijos
Por suerte los mios me han entendido y me agobian menos aunque a veces no me dicen las cosas para que no me preocupe
Cariños lleguen a ti y a tu "desenchufe"
Si, pero la caridad empieza por casa y tu deber ahora es contigo misma, con recuperarte totalmente y tomar la vida con más calma
ResponderEliminarLuz&Gracia
Isaac
Nieves, yo tuve una mamá como ella, quedé en el medio! Es parte de la vida poder aceptar a cada uno como es, ella quiere que yo progrese y yo ya progresé! ja ja ja, en fin, todo está bien a pesar de los gustos personales, un abrazo!
ResponderEliminarYo creo en eso, Sara, el cuerpo toma nota de lo que a veces no queremos ver o solucionar como se debe y nos pasa la factura, el miércoles me hicieron un tratamiento para el dolor, desde la semana entrante tengo que encontrar una mejoría en avance, es un bloqueo que dura un año o más si la dolencia se superó, espero que así sea, gracias por tu cariño desde tan lejos, me llega como muy cerca, un abrazo!
ResponderEliminarEs así Ma de los Angeles, yo estaba contenta con mis estiramientos para alcanzar algo en altura sin escalera, parece que eso fue lo que me produjo este problema, lo primero que me dijeron es que tengo que tener a la altura de mi cara el objeto a alcanzar, mirá vos, ya no puedo elongarme ja ja ja, paciencia, ahora voy a cuidarme mejor, gracias por tus palabras amorosas siempre, un abrazo!
ResponderEliminarYo estoy muy orgullosa de mi hija, pero soy diferente, es así, Conchi, paciencia y cuidado en el futuro para ambas es el remedio, gracias, un abrazo!
ResponderEliminarGracias Martha de Abuela Ciber, tengo la suerte de que mis tres hijos me recomiendan bajar el ritmo, eso me ayuda para cuidarme y no cometer excesos, lo que pasa es que una no se acostumbra al paso del tiempo en sus tareas cotidianas y ahí está el peligro de que nos lesionemos. En fin, espero que pase pronto, un abrazo!
ResponderEliminarEn eso estoy Isaac, paso mucho tiempo haciendo reposo, veo películas, en fin, me estoy cuidando, gracias, un gran abrazo!
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ResponderEliminarMe parece una muy buena solución María Cristina, las soluciones extremas habitualmente no son positivas. Saludos.
Gracias Mara, sobre todo cuando uno quiere el bien de todos, un abrazo!
ResponderEliminarSi, Cristina, tienes que vivir tu vida, a tu ritmo, ella al suyo.
ResponderEliminar¡Cuídate mucho! Me parece muy buena decisión.¡Animo amiga!
Un fuerte abrazo.
Gracias Marian, un abrazo!
ResponderEliminarSi. Cada uno debe vivir a su ritmo. Como mas comodo le resulte. No estamos compitiendo. Lo importante es no detener la marcha. Te mando un abrazo
ResponderEliminarGracias Gustavo, muy bueno el no detener la marcha, un abrazo!
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