En mis sueños los que se fueron son jóvenes otra vez e interactúan entre
sí y conmigo, los que ahora son adultos vuelven a ser niños o adolescentes. Si
tuviera que interpretarlos diría que prefiero vivir en el pasado, pero no es
así, mi presente es llevadero, agradable, tranquilo y feliz. Hay despertares en
los que siento presencias que aún están conmigo, miro alrededor, toco el
costado de la cama donde dormía mi marido. Es raro pero no me asusta, lo tomo
natural, uno no sabe nada del más allá. Todavía no soñé con mi hermano, hace
diez días se fue y ya no era el mismo, así que espero verlo bien otra vez. Creo
que mis sueños me acompañan y compensan las ausencias, ya no queda nadie de mi
familia primordial. Entonces los encuentro muchas noches y recupero momentos
vividos, casi siempre son situaciones que se repiten como fueron en la
realidad. ¡Otra vida!
Yo también he tenido sueños muy reales con los que faltan. Un beso
ResponderEliminarEs un consuelo traerlos, un abrazo Susana!
EliminarMaría Cristina, qué hondura tiene lo que contás. Los sueños a veces nos devuelven lo que la vida nos quitó, pero sin dolor, como si la memoria encontrara un modo propio de seguir acompañándonos. Esa otra vida nocturna en la que los que se fueron vuelven jóvenes, o los adultos regresan a su edad primera, tiene algo de consuelo silencioso, de continuidad afectiva que no se rompe con la ausencia.
ResponderEliminarMe conmovió especialmente lo que decís de tu hermano. Ojalá cuando aparezca en tus sueños llegue también renovado, como vos esperás, porque ahí la mirada vuelve a ser limpia y el tiempo deja de pesar.
Hay una serenidad muy tuya en aceptar esas presencias sin miedo, como parte natural de la vida. Quizá porque, como decís, nadie sabe nada del más allá, pero sí sabemos lo que permanece en nosotros.
Un abrazo grande, y gracias por compartir esta otra vida que también nos toca.
Anoche mismo soñé que íbamos a Mar del Plata, balneario nuestro, mi marido en la computadora sacaba pasajes, yo decía, no querés manejar? Gracias Enrique, un abrazo!
EliminarQue bonito descubres los sueños, pienso que cada uno los sueña diferente, a veces pienso que el mismo sueño cuando lo repetimos ya no es igual. Abrazossss
ResponderEliminarAntes de acostarme me peino para no aparecer desarreglada! Gracias Ester, un abrazo!
EliminarCreo que es normal soñar con familiares cercanos que ya no están, al despertar sentimos una sensación indescriptible.
ResponderEliminarUn abrazo.
Me sucede muy a menudo, es muy placentero, un abrazo Matías!
EliminarVive no sólo la vida, sino también sus/tus circunstancias como gustes.
ResponderEliminarLa vida es. Y la realidad también!
Abrazos, Cristina.
Gracias Ernesto, un abrazo!
EliminarAsí son los sueños. Te mando un beso.
ResponderEliminarUn abrazo Judit!
EliminarSi esos sueños te hacen bien bienvenidos sean. Un fuerte abrazo
ResponderEliminarGracias Chelo, es así, un abrazo!
EliminarLos sueños nos llegan profundamiente al alma, María Cristina.
ResponderEliminarTe deseo que tengas sueños maravillosos...
Un fuerte abrazo!
Muchas gracias Albino, un abrazo!
EliminarNo es nada raro eso. Yo también he tenido sueños con los que ya marcharon, me toca. Fuí la menos de la familia, (con fiferencia=, de mis amistades, compis...el resultado es, que por ley de vida), me toca vivir sus marchas...
ResponderEliminarMira. el blog, parece que es una válvula de escape, aquí, con nuestra familia bloguera, con tus amigos pasas un rato y con las chispas de muchos se te hará más llevadero...
Mantenerse activa es muy positivo...
Un puñado de besotes.
Dime alguna respuesta hoy, porfi-
Es así, Maricarmen, no solo leemos lo que cada uno escribe, sino que además están los aportes de los comentarios, siempre se saca algo de ellos, un abrazote, sí entro a diario, ya voy!
EliminarRecuperas en sueños la dicha de esos momentos vividos con ellos. No es vivir en pasado, sino ser cobijada por todo lo que ellos dejaron en ti para siempre, es que el amor no hace distinción entre pasado y presente y tus seres queridos no tienen límites para hacerte saber que siguen contigo como siempre. Te ayudan a no sufrir por no verlos cuando tienes los ojos abiertos. Te tocan el corazón con gran ternura. Cuando menos lo imagines llegará tu hermano en un sueño hermoso a decirte cuando te quiere y te sentirás feliz.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
Gracias Sara! Sí, es un consuelo tenerlos en los sueños, y a veces hasta son graciosos, además, un abrazote!
EliminarA veces los sueños nos consuelan.
ResponderEliminarUn abrazo y buen día, María Cristina.
También tienes la puerta abierta a mi espacio.
Gracias Marisa, ahí entré y me encontré con un hermoso lugar de poesía, un abrazo!
EliminarDeseo que cada noche tengas esos sueños lucidos que añoras. Dicen que cada noche nuestra alma vuela a lugares recónditos. Una veces en busca de nuevas experiencias y otras para reencontrarse con familiares y amigos. Un abrazo Maria Cristina
ResponderEliminarGracias Gil, y sucede eso, muchas veces estamos en lugares desconocidos también, un abrazo!
EliminarHola Maria Cristina, es bonito tener esos sueños y volver a ver a aquellos que ya no están en este plano. A seguir soñando.
ResponderEliminarAbrazos!
Gracias Cecilia, un abrazo!
EliminarNunca dejes de soñar. Saludos
ResponderEliminarMuchas gracias, un abrazo!
EliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarEsos sueños con los seres queridos son muy bonitos María Cristina. ¡no dejes de soñar!.
ResponderEliminarAbrazos.
Es así, Conchi, me sucede muy a menudo, gracias, un abrazo!
EliminarTen una linda semana. Te mando un beso.
ResponderEliminarGracias Judit, un abrazo!
EliminarTu texto es muy bonito, Cristina.
ResponderEliminarQuien no sueña no vive... solo existe!
Un abrazo y cariño.
Muchas gracias Albino, un abrazo!
EliminarSomos puro misterio y esos lazos creados por el amor jamás desaparecen
ResponderEliminarPaz
Isaac
Tal cual Isaac, gracias, un abrazo!
EliminarNo se nos olvide que somos limitados, por tanto, solo soñamos aquello que ya conocemos y no lo que verdaderamente hay en el más allá. Los que se fueron, cuando nos visitan en sueños, no son ellos, sino nuestra mente los que argumenta sobre lo ya conocido.
ResponderEliminarUn abrazo, María Cristina.
Y por eso, a quienes se vieron muy deteriorados en su final, los encontramos como eran antes, como quisiéramos que hubieran sido siempre, gracias Francisco, un abrazo!
EliminarThat’s such a touching and deeply heartfelt reflection. The way you describe your dreams feels so gentle and comforting, almost like precious memories finding their way back to you at night. It’s beautiful how those moments allow you to reconnect and relive the love and experiences you shared. Your words carry both tenderness and quiet strength—truly moving to read. ✨
ResponderEliminarMuchas gracias!
EliminarHola María Cristina. La familia primordial nos van dejando poco a poco, unos más pronto que otros. Pero al final todos volvemos a reencontrarnos con todos nuestros seres queridos y con toda la luz del universo.
ResponderEliminarUn abrazo.
Mónica.
Así es Mónica, nos acompañan siempre, un abrazo!
EliminarPor supuesto que nos acompañan siempre. Y nos protegen. Besitos ❤️
EliminarTen una buena semana. Te mando un beso.
ResponderEliminarGracias Judit, un abrazo!
EliminarA ausência física das pessoas com quem convivemos é sempre uma falta que não suprimos de forma satisfatória.
ResponderEliminarAbraço de amizade.
Juvenal Nunes
Sí Juvenal, y es un consuelo encontrarlos en sueños, gracias, un abrazo!
EliminarCuando uno sueña cosas lindas dan ganas de quedarse allá en el sueño. O volver a dormirte enseguida para ver si el sueño vuelve. Que tngas una buena semana. Abrazos
ResponderEliminarClaro Gustavo! Eso pasa muchas veces! Un abrazo!
EliminarVolveré a leer tu hermoso texto, Cristina.
ResponderEliminarTus palabras son un dulce placer...
Fuerte abrazo.
Gracias Albino, un abrazo!
EliminarSomos lo que somos y lo que soñamos
ResponderEliminarPaz
Isaac
Y si nos soñamos jóvenes otra vez, mucho mejor, gracias Isaac, un abrazo!
EliminarTe deseo un uben fin de semana. Te mando un beso
ResponderEliminarGracias Judit, un abrazo!
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