lunes, 14 de septiembre de 2026

ODISEA PORTEÑA

 

                               

 

                     De camino a la zona comercial para las compras mensuales de rutina, lo veo siempre en la misma esquina.

                      Una mañana salí más temprano que de costumbre, él estaba de espaldas y de pie acomodando sus cosas. Giró justo para verme, no dijo una palabra.

                       De vuelta lo encontré ya instalado, una ayudita por favor, dijo automáticamente, casi sin mirarlo le contesté, ya nos conocemos, él, sorprendido, se acomodó en la silla de ruedas masticando su fracaso y preparándose para la próxima víctima.

 

31 comentarios:

  1. Uy es terrible cuando pasa. Te mando un beso.

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  2. María Cristina, qué bien resuelves esta pequeña odisea porteña. En apenas unas líneas retratas una escena cotidiana y la llenas de ironía, porque ese “ya nos conocemos” lo cambia todo de golpe. Me ha gustado especialmente el contraste entre la rutina mecánica del pedido y la reacción de sorpresa al descubrir que ya no funciona con quien tiene delante.
    Un fuerte abrazo.

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  3. Me daría rabia que intentaran aprovecharse así de mi buena voluntad. ¿Has vuelto a cruzarte con él? Me da curiosidad saber si después de aquello todavía se atreve a pedirte o si contigo ya ni lo intenta.

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    1. Ya ni me recuerda, lo tiene olvidado, pero yo no, un abrazo Angelo!

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  4. Estas personas hacen que luego: "paguen justos por pecadores" y cuando veamos a otros que si son sinceros no los creamos y pasemos de largo...La falta de valores va ocupando todos los lugares y rincones...desgraciadamente, amiga.
    Mi abrazo entrañable y me alegro mucho de tu publicación.

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  5. Qué bien lo has narrado. Tristemente hay casos así. Me enteré de un hombre al que se acercó alguien a ofrecerle un empleo y él respondió: "yo pido limosna, no ando buscando trabajo". :)
    Un abrazo grande!

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  6. Nos encontramos con varias de estas tomaduras de pelo, consigue que ya no nos fiemos de nadie, por aquí se estila repartirlos con una furgoneta y cada uno tiene su esquina, lo que recaudan es para el de la furgoneta. Seguimos clicando en los enlaces de los comentarios para poder leernos unos a otros. Un abrazo

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  7. Maria Cristina,
    Estou chegando agora aqui
    no seu Blog. Mas sua publicação
    realmente nos lembra que por todo
    lugar do mundo há muitos desses
    personagens em nosso caminho.
    Nós nos lembramos deles,
    me ocorre que: Será que
    eles lembram de nós ou somos
    apenas mais um passante?
    Já estou seguindo aqui, evou
    amar receber sua visita no meu
    Espelhando.
    Bjins
    CatiahôAlc.

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    1. Gracias por tu visita Catiahó, la vida tiene estas cosas, un abrazo!

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  8. Hay mucho engaño con estas cosas, y lo peor es que pagan justos por pecadores.
    Un abrazo María Cristina

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    1. Hace un tiempo un periodista le preguntó a una de estas personas (no sabemos si era real su problema o no) y la suma que recaudan es mayor a un sueldo de empleado, un abrazo Brurata!

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  9. ¡Qué burda maniobra, hacerse pasar por minusválido.!

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  10. Lamentablemente, mas de uno utiliza esa artimaña para no trabajar y no podemos adivinar cual es el que realmente esta incapacitado.
    Abrazos!

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    1. Sería un trabajo de visitadoras sociales que no se realiza, un abrazo Cecilia!

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  11. Hay mucha picaresca.
    Hace unos años en Madrid se descubrió que alquilaban niños para pedir en la calle .
    Un abrazo.

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    1. Eso es gran crueldad, acá también se hace, qué destino para esos chicos! Un abrazo Matías!

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  12. Tengo un "super" enfrente de mi casa.Con frecuencia había una señora que pedía y siempre decía lo mismo, "una limosna o algo para poder comer", la gente al comprar siempre se acordaba de ella y solía darle cosas de comida.
    Hasta que nos enteramos de que con las cosas que juntaba las volvía a vender.
    También supimos que formaba parte de una máfia perfectamente organizada.
    Besos.

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  13. Los pícaros cada día proliferan más María Cristina, yo, ya me he desengañado y no doy nada a nadie.

    Abrazos.

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  14. Hola Mª Cristina, casos como el del protagonista hoy en dia hay muchos, yo ya no me fio de ninguno y paso de ellos, lo malo que pagan justos por pecadores, tienen una cara mas dura que el hormigon.

    Besos.

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  15. Hola Mª Cristina. En vacaciones teníamos a uno cada día, de lunes a Sábado por las mañanas y tardes sentado en la puerta del supermercado sentado. No cambiaba de lema. Cada día. ¿ 1€ para comer ?. Esto fue en Galicia. Y hace una semana paseando por el Centro de Barcelona. Estaba el hombre en el suelo boca abajo con un vaso y la postura al igual que los de la meca. En cuando escucho la sirena de la Policía recogió sus cartones y el vaso y se dirigió a coger su honorme y cuidadosa bicicleta. Encima se reía sólo. Y como estos hay un montón pero no se puede creer todo lo que vemos.
    Una abrazo.
    Mónica.

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  16. jajajajajajajaj, si señora, esas cosas pasan y por supuesto que también hay profesionales en esas artes

    Paz

    Isaac

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