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sábado, 11 de enero de 2014

EN BOCA CERRADA...

                  Hace poco mi nieta se preocupaba porque algo que estaba haciendo no le salía como el modelo. Para conformarla, le dije, no importa que no sea igual, cada uno tiene su estilo.

                  El otro día, sentada a la mesa, se colocaba de costado y la comida se caía al piso. Le aconsejamos ponerse de frente como correspondía, y ella, muy suelta, contestó, “cada uno tiene su estilo”.

                  Cuando me pide algo que me cuesta un esfuerzo realizar le digo, la abuela es viejita. Ella toma nota enseguida, y a la primera de cambio me titula, “porque sos viejita”.

                   Recibió una invitación para el cumpleaños de un compañerito, al que el año anterior se le había anticipado en el apagado de la velita. Esta vez le recomendaron que no hiciera lo mismo. Ella, con toda naturalidad dijo, la voy a volver a apagar porque Bauti se porta muy mal.

                    Es una chica de cuatro años con convicciones firmes.

sábado, 16 de noviembre de 2013

LA ETAPA EGOÍSTA

                      Hoy tuvimos una charla con mi hijo menor.  Al principio me reía mucho porque él insistía en que estaba muy encerrada, que no hacía vida social, en fin, de acá para allá entre la casa de mi hija y la mía, alguna salida con amiga del ex taller literario, sola al cine de vez en cuando, y casi nada más. En determinado momento se enojó porque no lo tomaba en serio y me espetó que lo que tenía era miedo, un gran miedo de salir a la vida. Miedo a una relación nueva, a que me puedan decepcionar, o a comprometerme con otra persona. Ahí frené, puse marcha atrás y me detuve. ¿Tenía razón? Y recordé en ese momento una frase de un sacerdote escritor nuestro, Luis  … se me escapa el apellido, no tiene mucha importancia, pero él decía claramente que la paz era similar al egoísmo. Estar en paz, no salirse del molde, cuidarse, es la forma encubierta y descarada del egoísmo. Aún ahora no puedo clarificarlo del todo, debe ser algo inconsciente, enmascarado con la comodidad de la paz conseguida y defendida a capa y espada. Bueno, si es así, tengo que aceptarlo, estoy en mi etapa egoísta.
P.D. Hoy, 19, recién pude recordar y buscar en internet el nombre del escritor y ex sacerdote, Hugo Mujica, hasta el nombre le había cambiado. Curiosamente todos sus datos los encontré en diarios de España, parece que en nuestro país ya no se lo toma muy en cuenta.


viernes, 20 de septiembre de 2013

Y FUE AHÍ CUANDO EL HILO SE ROMPIÓ

                       Había terminado mi pequeño discurso, como si alguien me lo dictara, dije palabras precisas pero muy directas, claras, concluyentes. Y fue en ese mismo instante cuando me di cuenta de que el hilo se había cortado para siempre. Mi sorpresa fue tan grande como mi dolor. Y es que yo creía que las personas que cortan una relación quedan unidas para siempre por un hilo invisible, pero no, estaba equivocada. Suele suceder que el desencanto actúa como el filo del acero y nada queda en pie. Y no tiene que ver con alejarse de mal modo, ni con dejar de hablarse. Una familia armada con tantos años de unión no se acaba porque la pareja ya no se ame. Pero aquel sentimiento de cercanía a pesar de algunas distancias espaciadas en el tiempo ya no estuvo más.
Aquella sensación de sentirme cuidada, protegida, a pesar de esos alejamientos temporarios, desapareció como un barrilete que sube y sube coleando en las alturas, y de pronto se lleva también el ovillo y nos deja las manos vacías. Hoy tuve la necesidad de expresarlo en palabras.

sábado, 11 de mayo de 2013

EL CANTAR

                  La voz inició suavemente la melodía recién escuchada. Deleitábase en repetir una y otra vez las estrofas, alargando las vocales en el final de cada verso, con la certeza de una perfecta y armónica afinación.


                   Los minutos corrían y el mismo tema continuaba derramando idénticas notas en el ambiente. En algún momento, la canción comenzó a mezclarse con el sonido de ventanas y puertas cerrándose agresivas y de otras voces cercanas pidiendo silencio.


                    La cantante fue mermando sus gorgoritos con algo de melancolía y una sincera convicción de haber sido completamente incomprendida.