No hay laberinto
para una rata
Sus afilados bigotes
la guían
adecuadamente
desde la entrada hacia la
salida
sin inconvenientes
Y puede hacer que la sigan
Y en determinado
momento
desaparecer de la vista de
su seguidor
abandonándolo en medio de la nada
Ella no tendrá
ningún
remordimiento
Al contrario
lo observará
desde lejos
viéndolo desesperar
y sólo sonreirá