martes, 13 de noviembre de 2012
CLIC, CLAC, CLIC, CLAC...
Se escucha sin cesar, agudizo el oído, es el reloj o una canilla? El silencio aumenta el sonido, lo vuelve insoportable, me tapo la cabeza con la manta, igual lo sigo escuchando. Arriba hay función, movimiento acompasado del colchón matrimonial, como debe ser. Por unos minutos el ruido de arriba amortigua el clic clac. Pero me hace sentir una intrusa en la intimidad ajena, busco el dial de la radio, tal vez algo de música trasnochada me saque del mal momento. Mala suerte, parece que se desprendió el cable del aparato, no tengo ganas de ir en busca del enchufe ahora. Vuelve el clic clac, me levanto y voy hacia el baño, reviso, claro, la canilla de la bañera, giro la del centro para habilitar la de la ducha, deja de sonar, ah, alivio inesperado. Vuelvo a la cama y me dispongo a dormir tranquila, pero mi cabeza ya está alerta, cientos de ideas pueblan la noche y escenas posibles desfilan delante de mis ojos como las ovejitas del desvelo. Pero eso ya forma parte de mí, exclusivamente, no pienso compartirlo y menos aun, aburrirlos, buenas noches!
lunes, 5 de noviembre de 2012
MI PAÍS, ARGENTINA
No suelo escribir sobre la realidad política y social de mi país, pero hoy tengo ganas de hacerlo, con la modestia de mis escasos recursos informativos y el ser testigo de años de falta de proyecto de verdad para desarrollarlo. Cuando algún gobierno tuvo el impulso de cambiar cosas para bien, terminó denostado por los errores cometidos, tenemos la mala costumbre de condenar todo lo que hizo el que se fue. El que llega es el Rey, o reina en nuestro caso. Y borra de un manotazo lo bueno que se pudo haber construido o proyectado. Así nunca vamos a crecer. Las personas que votaron y ganaron con su voto no somos los que estamos sintiendo todo esto. Hubo una gran movida para que los extranjeros votaran, beneficiados por planes “no trabajar”. Ellos, y los eternos corruptos y acomodados, políticos, sindicalistas, empresarios, fueron los ganadores. Estos últimos se están peleando ahora por la porción de torta que queda, y que pronto serán miguitas. Damos pena internacional, se ríen de nosotros y nuestra “reina” venida a menos, hace papelones además en sus viajes. Para peor, como si la atmósfera estuviera contaminada, hemos perdido los valores que alguna vez protagonizaron ante el mundo un país pujante y con una educación superior. La destrucción de hogares, por nuevos proyectos de pareja que dejan a los hijos a la deriva, tiene mucho que ver con esta realidad triste y desesperanzadora. Y aparecen los oportunistas que ponen a estos chicos en un pedestal, haciéndoles creer que son protagonistas del futuro, cuando deberían estar estudiando seriamente en lugar de hacerse dueños de las escuelas y ocuparlas a discreción y con excusas carentes de sustento real. En estos días se prepara una marcha de protesta del pueblo demasiado anunciada, demasiado apoyada por algunos sectores. Es importante que los que estamos pidiendo un cambio nos juntemos para reclamar, pero no hay que olvidar que el voto es nuestra mejor arma para luchar contra la falta de ética, honestidad, civismo y sacrificio que demanda un país en serio.
martes, 30 de octubre de 2012
UN CASO CURIOSO
El chico nació negro como el betún. De inmediato, intentaron encontrar explicaciones entre los orígenes de ambas familias. Llamados a larga distancia, consultas entre los conocidos de los antepasados, en fin, nada se dejó librado al azar.
Pero no lograron resultados satisfactorios. Con la palabra autorizada del pediatra, dejaron de hacer conjeturas y se dedicaron a criarlo. “Si pasan el tiempo buscando el origen, el pobre chico se les va a morir de desatención.” No necesitaron más para darse por vencidos, al fin y al cabo, por años buscaron el embarazo sin conseguirlo y ahora tenían la dicha del fruto de sus desvelos, más oscuro que sus rubicundos padres, pero heredero al fin. La mujer se mostraba aliviada y feliz. El marido, en apariencia, también.
Los años pasaron entre resfríos, cumpleaños, escuela. Justamente fue en la escuela donde se presentó un día un hombre alto, corpulento y de piel oscura, diciendo que quería conocer a su pequeño pariente. Como era de esperarse, no le permitieron hacerlo. Con muy buenos modos, la directora le explicó que tendría que dirigirse a la casa de la familia para lograr su propósito. La escuela no estaba autorizada a permitir la entrevista.
El hombre se fue con algo de desconsuelo, pero aceptando los argumentos.
Tocó el timbre, una voz femenina preguntó desde la mirilla. Se acercó para ser visto y una exclamación ahogada se oyó del otro lado de la puerta. A continuación, silencio. Por varios minutos se quedó ahí, escuchando sollozos entrecortados pero ninguna palabra. Entonces, tomó coraje y dijo: María, vine a conocerlo.
domingo, 21 de octubre de 2012
BLANQUITA SOLUCIÓN
Así la llamaban sus nietos. Ella era el motor de la familia. Nada se negaba a su voluntad arrolladora, el “no” no existía en su vocabulario, salvo para los juegos de artificio del negocio de su amiga en las fiestas, los defendía, pero no los compraba. A lo largo de su vida tuvo infinidad de proyectos y la mayoría los llevó a cabo con éxito. Su familia fue depositaria de infinidad de enseres y mobiliario para sus hogares. Alguna vez un comerciante le preguntó, Dígame doña, usted no regala pañuelos y medias para los cumpleaños? Siempre modulares, sillas, cortinas? Ella conocía como nadie el mejor modo de dejar una casa confortable, con poco gasto y muy buen gusto. Al principio era sorprendente el modo con que se aparecía cubriendo necesidades o realizando pequeñas modificaciones que mejoraban el diario vivir. Luego uno se iba acostumbrando y aceptaba esas intromisiones que de todos modos eran beneficiosas, y terminaba dándole la razón. Su vida transcurrió siempre entre su familia y las amistades que fue cosechando y que también se acomodaban a su modo de ser. Lo único que no pudo solucionar fue su propia felicidad, cuando se apagó la ilusión se dejó estar, un hilito de voz dejó su eco para siempre. Te quiero mamá
jueves, 11 de octubre de 2012
EL VIAJE
Se sentó del lado de la ventanilla, abrió su saco y del bolsillo interno apareció la pequeña botella, sorbió un poco y la guardó. Luego miró la calle, como si no le importara que alguien hubiera observado su acción. Le extrañó la oscuridad, sus ojos no podían vislumbrar imágenes, se vio en un escenario distinto.
Caminaban tomados de la mano, apenas se oían palabras. El sentía el amor salírsele por los poros, pero la frialdad de ella lo paralizaba. El querer hablar de trivialidades tampoco daba resultado. Al despedirse, no acordaron la nueva cita.
El viaje lo llevaba y traía en el vaivén de los recuerdos, adormecido por el alcohol. Era mejor así, no pensar demasiado, dejarse amodorrar por ese calor reconfortante.
La frenada brusca desató un griterío descomunal a su alrededor, perturbando las ensoñaciones que tan bien lo protegían. Miró sus manos vacías y buscó otra vez la botellita milagrosa, no tenía nada que ver con el mar de gente que, inexplicablemente encimados unos sobre otros, caían sobre él, casi ahogándolo.
miércoles, 3 de octubre de 2012
HOLA AMIGOS
INEXPLICABLEMENTE, DESDE HACE UN TIEMPO HAN DESAPARECIDO VARIOS SEGUIDORES Y A QUIENES YO SIGO, POR LO TANTO, NO APARECEN SUS PUBLICACIONES. ES EL CASO DE AZUZENA, ANDRÉ, NIEVES, ROSA, ROSA MARÍA Y OTROS MÁS, QUE HE DECIDIDO IR RESCATANDO DE LOS COMENTARIOS QUE HACEN EN OTROS BLOGS AMIGOS, AUNQUE DE TODAS MANERAS NO QUEDAN REGISTRADOS AL AÑADIRLOS. VOY EN SU BUSCA CADA VEZ QUE PUEDO, ASÍ QUE LES PIDO DISCULPAS A TODOS ELLOS POR ESTE INCONVENIENTE AJENO A MÍ, UN ABRAZO PARA TODOS!
lunes, 1 de octubre de 2012
LA AVENTURA DE VIVIR
Son jóvenes, enamorados, hacen proyectos, alguien le dice a ella, mirá que él no es como vos, mejor no te cases. Ella no escucha, se enoja, se aleja. Comienza los planes de la boda, él se deja llevar, ella es tan firme, tan con los pies en la tierra, que resulta imprescindible amarla. El tiempo pasa, ella se recibe, él consigue avanzar en su empleo, el hobby del teatro lo atrapa, tiene suerte, hay certezas de que lo apoyen y tenga un futuro. De a poco logra integrarse al ambiente, un último hijo ya lo encuentra distraído, en otro lugar. Ella lo nota pero no dice nada, deja que todo siga como si no sucediera. Pero un día él no soporta esa vida tan simple, con hijos, comidas, charlas caseras, tiene en mente algo superior, y se va. Así, de pronto, y ella está ahí, frente a él que apura su equipaje y recuerda aquellos mensajes encontrados por casualidad y convenientemente olvidados. Y no puede creerlo todavía, y le habla sobre la familia, los chicos tan chicos, pero él ya no escucha, tan lejos, tan lejos…
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