miércoles, 17 de junio de 2020

CUIDAR LOS DETALLES


                        Miro el entorno donde me senté a escribir y me reconozco, no en este tiempo, sino cuando recién lo habitaba, muchos años atrás. En ese entonces la cocina era mi favorita y ahí pasaba gran parte del día. Hoy todo cambió, cada rincón tiene su encanto, voy paseando mi osamenta por todos los ambientes, plena dueña de mi casa y cuido los detalles de cada lugar.
                        Cuidar los detalles, para mí, no significa sacar lustre. Eso se lo dejo a los vanidosos. Encontré la razón perfecta para no exigirme la excelencia, la vanidad y el brillo van de la mano y no tengo nada que ver con ninguno de los dos. El polvo que pueda acumular la biblioteca pertenece a un orden al que soy ajena. Y digo, el polvo forma parte de la naturaleza y la naturaleza me fascina. Recorrer lugares, encontrar un árbol enmarcado en un fondo de agua de río. O caminar por la orilla del mar, temprano en la mañana, con el horizonte brillante de sol.
                         Digamos que lo que más me cuesta es cuidar los detalles en las relaciones con las personas, sobre todo porque también depende del humor de cada uno, pero con buena voluntad y tolerancia se puede lograr, cuidando los detalles.            




lunes, 15 de junio de 2020

GUIJARROS EN EL CIELO


Cuando cae la tarde
y el oeste se pinta de escarlatas dorados
nostalgio mirar hacia el infinito.
Imagino otros soles
otro universo
otra realidad.
Qué poco sabemos
cómo nos asemejamos
a pequeños
guijarros en el cielo.

viernes, 12 de junio de 2020

UNA VISITA INESPERADA


                       Subí la persiana unos centímetros para descubrir el amanecer. Sobre el alféizar había dos globos, uno verde, el otro desapareció antes de que pudiera ver bien su color. Un hombre descendía por el enrejado que cubre la ventana hasta la mitad. Quise continuar subiendo la cortina enrollable, no pude, quedó atascada. En el pequeño rectángulo aparecieron dos ojos, observándome. Dos enormes y hermosos ojos claros, transparentes como el agua. No había nada más alrededor, ni arriba, ni abajo, sólo esos ojos inmensos que me daban una gran paz. Lo sentí en todo mi ser, como si un mar me cubriera y yo flotara suavemente hacia no sé qué lugar. Le pregunté su nombre, escuché: “Kal-el”, pero fue sin palabras, sólo con su mirada en la mía. 
                        Ahora le estoy escribiendo al autor del cómic para preguntarle cómo demonios llegó Súperman hasta mi ventana.




miércoles, 10 de junio de 2020

ASPIRAR A JUAN CARLOS


                       Yo tenía ocho, él nueve. Olía a jabón Palmolive, su piel blanca sonrosada y su pelo rubio con rulos eran mi debilidad. Me sentaba cerquita para aspirar su aroma a recién lavado.
                 Sus ojos celestes transparentes rara vez se fijaban en mí, pero cuando lo hacían, me achicaba en el asiento de la vergüenza. Quería hacerme invisible, mi única aspiración era aspirarlo. Hacíamos las cuentas codo con codo, un hilo invisible era el espacio entre los dos.
                  Por más que me esfuerzo, no recuerdo a los demás compañeros en esas clases particulares de media tarde, tres veces a la semana. Mi mundo era Juan Carlos y su aroma. No sé si los demás se darían cuenta de mi estado emocional, pero nunca me lo hicieron notar. Y yo vivía para esos encuentros, interminable espera durante el fin de semana hasta el lunes. Ah, los lunes… Yo volvía a nacer, me preocupaba que no me viera desarreglada, con los zapatos sucios, o alguna arruga en la pollera.
                   Jamás cruzamos una sola palabra, pero fue mi novio por dos años. Completamente enamorada.




martes, 9 de junio de 2020

LOS PATINES


Uy, qué lindo, es como volar bajito, ahora abro los brazos, vuelo, vuelo, ¡cuidado acá va la mujer maravilla, salvaré al mundo!… zás, qué susto, pobre colita, cómo duele, ¡mamaaá!
                       La próxima vez no le digo nada, sino me los hace sacar como hace un rato y me quedo sin jugar. Me la voy a aguantar solita, total duele un rato y después pasa. Mañana salgo a la vereda y les muestro a las mellizas cómo ando sobre rueditas. Se van a morir de envidia, son unas pavotas insulsas con esos moñitos en la cabeza parecen muñecas de plástico. La madre las tiene cagando, si corren les grita, ¡paren que se van a ensuciar!
Y las muy estúpidas le hacen caso, en lugar de irse corriendo y después aguantarse la paliza, porque les pega de lo lindo, yo escucho desde mi pieza cuando se arma la gorda. Pobrecitas, son tan debiluchas que si las tocás se caen. Y lo miran con esos ojos de huevo duro a Juan Ignacio cuando pasa con la bici y hace ring! Como si él se fuera a fijar en ellas. Yo lo veo mirarme de reojo, se hace el indiferente, pero bien que le gusto. La otra tarde se puso todo colorado cuando casi chocamos en la esquina. Pero lo que no sabe es que lo hice a propósito, me asomé y lo vi que venía, entonces me quedé quietita y cuando escuché los pasos me apuré y di la vuelta. Ja ja ja, ¡la cara que puso! Le queda lindo el pelo más largo…

-         Betinaaaaa! ¡Bajá de la nube y vení a ayudarme, mirá que no te compro los patines, eh!


sábado, 6 de junio de 2020

DEBEMOS TENER CUIDADO

    Lentamente, nos estamos dando cuenta de que algo pasa en medio de toda esta batalla contra el virus. Por debajo de los discursos oficiales para cuidarnos, se gesta una antinomia peligrosa. Quien preside el gobierno no es quien manda. Por algún tiempo nos olvidamos de que fue electo por su mentora para el cargo. Creímos en el relato de la buena convivencia y de la autocrítica. Las señales aparecen ahora más claras, ante la prolongación de una cuarentena que parece interminable. Los agujeritos permiten ver en el interior al monstruo. El elogio a un gobernante provincial de ininterrumpidos veinticinco años en el poder, evidentemente corrupto, reinando en medio de una pobreza extrema de sus habitantes, con excepción de su corte, fue una cachetada. El perdón de una multa millonaria a un sindicalista también millonario, otro signo inequívoco de hacia dónde estamos yendo. He vivido demasiados años de esa política para no dejarme engañar, quienes dicen que nos cuidan y nos aman, nos quieren pobres y dominados. Un mediocre gobierno anterior, que no supo manejarse con el cuidado que se debe tener ante adversarios poderosos y siniestros, permitió su propia destrucción. Ahora ya es tarde, la justicia investigará escuchas, sobornos, persecuciones, y quedarán sin resolver causas de corrupción con muchas pruebas a la vista de los actuales gobernantes. Entre los alumnos del interior que no tienen internet, se distribuyeron cartillas de estudio elogiando a líderes terroristas y condenando a demócratas. Nunca vamos a salir de la cloaca si nos conformamos con el espaldarazo y el choripán. La educación tiene una inmensa deuda con los ciudadanos de mi patria, cuando los poderosos tienen mucho dinero y conexiones, deciden los destinos de un país. 

lunes, 1 de junio de 2020

¡ESTOY SEGURA DE QUE SE MOVIÓ!

                       No quiero decir mucho delante de esta gente que no conozco bien. Más tarde te cuento, pero te aseguro que no estoy loca, el piano se movió de lugar. Imaginate que algo tan pesado cambie de espacio así como así, es impensable. Consulté con Dorita, ella me juró y recontrajuró que no lo tocó para nada, pasó la aspiradora como siempre pero no lo movió un centímetro.   Menos mal que la tengo a ella de testigo, sino cualquiera diría que tengo visiones o la edad me está trayendo delirios. Bueno, está bien, venite a casa en cuanto puedas, mañana a la tarde estoy, un beso, chau. 
                         Pasá, pasá, qué calor nó. Dame el paraguas, claro, te entiendo, ahora llueve cuando uno menos lo espera. Preparé el té, pero si querés hago unos mates. No te hubieras molestado, qué ricas son estas masitas, las compraste en la esquina. Viste las delicias que hacen ahí. No se puede creer y los precios no te matan, porque por lo general lo bueno es caro. Mirá y decime si notás el desplazamiento, siempre estuvo casi pegado a la ventana, ahora está casi en el centro de la sala, es muy evidente. Claro, claro, pero qué tiene que ver el terremoto de Chile, sí, leí que tuvimos un corrimiento del eje del planeta, pero no será para tanto nó. Vení, vamos a la cocina, así estamos más cómodas. 
                           No oís la música, de dónde viene. Qué raro, mis vecinos están afuera, esto es muy solitario cuando viajan. De dónde viene esa melodía, vení, quiero sacarme la intriga, pero no te asustes mujer, acompañame a la puerta de calle nada más, por ahí es un festival callejero de esos que arma el gobierno de la ciudad…AAAAYYYYYYYY…
                           (En medio de la sala, se ve el piano abierto y sus teclas moviéndose con gran energía, al ritmo de Bach)