Hola a todos/as:
Soy Juan Zamboni, vivo en Santiago del Estero, Capital, impulsor de la idea (al decir de Ma Cristina) sobre el seguro social para la Familia. El blog es creación brillante de David, otro participante de Pan.
En primer lugar agradezco la inquietud de Ma Cristina de incluir la idea en su blog. En segundo lugar, me complace el interés demostrado por Uds en un tema tan sensible. Cuando me toca comentar sobre estos temas, siempre tengo presente la dimensión humana. No se trata de números, cifras o bienes intercambiables. Se trata de la persona en toda su amplitud (con sus oquedades y completitudes).
Considero que hay dos cosas que debemos tener presente cuando hablamos sobre una iniciativa popular, si Uds me lo permiten:
1) la Iniciativa Popular es una forma de participación semidirecta (en el blog en cuestión lo desarrollo con más amplitud)
2)lo único que mejora la forma de gobierno democrática es la participación de los ciudadanos.
Por lo tanto, conforme a lo expresado, participar es lo único que va a permitir optimizar lo que se esta haciendo bien, controlar y corregir lo que sea necesario, que es mucho y urgente.
Actualmente existe en nuestro país la AUH. Pero esto es una asignación. La palabra es clave en el ejercicio del derecho. Asignar es otorgar, dar, pensionar, entre otras cosas, una retribución. Se asigna unilateralmente, por decisión de una de las partes involucradas. Y hasta que ella, unilateralmente tambíen, lo decide. Este mecanismo no es el habilitado en el espíritu y el plexo constitucional argentino.
La propuesta del Seguro Social Integral para la Familia se sustenta en la figura del seguro, es decir ante una situación de riesgo, el asegurador presta, por un tiempo estipulado, una determinada cobertura, ya no unilateral, sino obligatoriamente bilateral. Por un lado el Estado se compromete a resguardar un bienestar óptimo para los ciudadanos que estan atravesando esa situación riesgosa. Y tambien se compromete a tomar las medidas que mejoren las condiciones creadas por el riesgo. Pero por otro lado, todos los ciudadanos colaboran conforme al marco legal establecido.
Al Estado, mediante la participación ciudadana, se le controla, se le exige y se le convoca a institucionalizar el seguro y a mejorar las condiciones que sustraigan a la población del riesgo. Y todos los ciudadanos, vía participación democrática semidirecta, ejercemos los principios del constitucionalismo social.
Pensar que el seguro puede acabar con la pobreza es dificil. Tampoco es la idea de la propuesta. La pobreza necesita de muchas medidas coordinadas, donde tambien deben participar los ciudadanos con las herramientas que nos brinda nuestra Constitución Nacional.
Si tengo el convencimiento personal y profundo que reordenando la figura legal y organizandola institucionalmente (el sustento económico del Seguro Social Integral para la Familia debe ser asignado directamente del PBI. ¡Se malgasta en tantas cosas superfluas ese PBI!), se van a cortar muchos lazos de CLIENTELISMO político y de los otros, que constituyen la forma más perversa de lucrar con el pobre.
Saludos cordiales.
PD: les acerco un correo electrónico para los que esten interesados en debatir más profundamente el tema
yannarcca@hotmail.com
Publicado por juan para elblogdemariacristina a las 23 de enero de 2012 18:07